OPINIÓN.- Eriklis de León. Director Grupo Avalancha
Los Alcarrizos está viviendo uno de los momentos más importantes de su historia en materia de movilidad urbana.
La llegada del Metro hacia nuestro municipio no es una obra menor. Es una infraestructura que conecta a miles de ciudadanos con el resto del Gran Santo Domingo y que forma parte de un sistema de transporte que ya moviliza más de 350,000 pasajeros diarios entre Metro y Teleférico en la capital.
Pero también debemos recordar algo importante:
las grandes obras no nacen de la noche a la mañana.
En el año 2018, cuando tuve el honor de presidir el Consejo de Regidores del Ayuntamiento de Los Alcarrizos, asumimos la responsabilidad de dirigir la Mesa de Tránsito del municipio, desde donde organizamos el Primer Foro Municipal de Movilidad y Transporte.
De ese foro surgieron estudios técnicos fundamentales que fueron desarrollados por la empresa URBE, los cuales analizaron soluciones estructurales para nuestro municipio, incluyendo:
• la conexión del Metro hacia Los Alcarrizos
• el desarrollo del Teleférico como sistema complementario de transporte
Es decir, estas soluciones forman parte de una discusión técnica que comenzó hace varios años y en la que nuestro municipio participó activamente.
Pero la movilidad urbana no se trata solo de trenes o grandes obras.
También se trata de cómo se mueve la gente en el día a día.
En Los Alcarrizos circulan miles de motocicletas diariamente, y el motoconcho sigue siendo uno de los principales medios de transporte para la población. Por eso, durante nuestra gestión en el Concejo Municipal sometimos y aprobamos un reglamento para los motoconchistas, basado en la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.

La intención era clara:
organizar el sector, mejorar la seguridad y darle formalidad a un servicio que es vital para miles de familias.
Hoy vemos también nuevas formas de movilidad que empiezan a aparecer en nuestras ciudades:
• patinetas eléctricas
• bicicletas urbanas
• sistemas integrados de transporte
En muchas ciudades del mundo, estas alternativas forman parte de lo que se conoce como movilidad de última milla, es decir, la forma en que las personas se trasladan desde su casa hasta el Metro o desde el Metro hasta su destino final.
Ahí es donde todavía tenemos grandes retos.
Porque una obra de transporte no puede verse de forma aislada.
Necesitamos pensar en:
- organización del motoconcho
- seguridad vial
- estaciones intermodales
- espacios para bicicletas y movilidad ligera
- regulación de nuevas formas de transporte como las patinetas eléctricas
De lo contrario, corremos el riesgo de tener una gran infraestructura…
pero un sistema de movilidad desorganizado.
También debemos reconocer que el Plan Nacional de Registro de Motocicletas que impulsa el Estado es un paso importante para ordenar el parque vehicular, aunque todavía queda mucho por hacer en materia de formalización y educación vial.
Y aquí es donde quiero hacer una reflexión como ciudadano y como persona que ha trabajado en este tema desde hace años.
Los Alcarrizos merece más que una obra.
Merece un verdadero sistema de movilidad urbana planificado, que incluya al Metro, pero también a los barrios, a los motoconchistas, a los peatones y a los nuevos modelos de transporte.
Porque el desarrollo no se mide solo por las obras que se inauguran…
sino por la calidad del servicio que reciben los ciudadanos todos los días.
La movilidad de Los Alcarrizos todavía se está construyendo.
Y ese es un debate que debemos seguir dando con responsabilidad, con datos y con visión de futuro.
Eriklis de León
Director Grupo Avalancha
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